Unión de Nuestra Señora de la Caridad cabecera

Deseos del Equipo Central

Ante todo, el Equipo central os agradece todas vuestras tarjetas, cartas, felicitaciones llegadas de todas partes y que ahora rodean la Virgen y el Niño en nuestro comedor.

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 Esta estatua es especial, vino en junio pasado del oratorio de Yopougon donde Ella ofrecía la oración de la comunidad a su Hijo Jesús. Ahora,  vela para que se realicen todos vuestros deseos...

Sr Angela y Sr Bertha Alicia están en el Capítulo provincial de México, Anne Marie se ha ido a Kenya... Nos han pedido que les agradezcamos las felicitaciones y que les presentemos las nuestras. Entonces, como “decana” del Equipo, permitidme que comparta con vosotras una reflexión al inicio de este nuevo año importante para NS de la Caridad porque tendrá su capítulo general en julio 2007.

Ojeando un boletín de la UISG (Unión Internacional de Superioras Generales nº 131) me llamó la atención un párrafo que me pareció muy interesante para este tiempo de preparación al Capítulo:

“Es interesante observar cómo en nuestros capítulos nos suelen preocupar muchísimo los problemas de funcionamiento interno: la autoridad, los destinos, los proyectos comunitarios, el individualismo, la falta de piedad y oración, las faltas de pobreza o castidad. Y no es un desacierto. Son problemas reales que no hay que minusvalorar. Pero, esos problemas se agravan, se hacen mucho más fuertes cuando, el espíritu de misión está debilitado, cuando hemos perdido el sentido misionero.
Eso que sucede en la vida práctica acontece también en el ámbito teológico. Una teología que no parte de la misión es una teología desorientada, sin meta, desapasionada, apática, que no responde a las grandes cuestiones que nuestro mundo nos plantea.
Sin una fuerte conciencia de misión, la Iglesia y la vida consagrada dentro de ella, pierden su sentido, su razón de ser.... el Espíritu nos llama a colaborar en su misión"

Esta reflexión expresa para mí los mejores deseos que podríamos tener para nuestra Unión al alba de estos 365 días llenos de sorpresas, de temores, de esperanzas, de proyectos,  de sueños, y también llenos con la preparación al Capítulo general. Que cada una y todas juntas tengamos “una fuerte conciencia de la misión”, que nos dejemos llevar, embarcar, y hasta desbordar, me atrevo a decir, por el espíritu misionero de San Juan Eudes, encarnando en toda nuestra vida, nuestra vocación de “misioneras de la misericordia”.

Deseo a toda la Unión de N. S. De la caridad y a cada una, un año 2007 Bueno, Fecundo y Maravilloso.

Marie Paul